Guardia Cimarrona velará por autonomía y protección de comunidades afro

Actualmente la guardia tiene 840 miembros que se mueven por todo el Pacífico caucano y vallecaucano.

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omunidades negras del Pacífico empezaron a crear su propia guardia, la cual se encarga de la seguridad y la convivencia en sus territorios, decisión que se tomó luego de que se culminaran los acuerdos con las Farc.

Estos afrodescendientes viven en zonas apartadas como Buenos Aires, Santander de Quilichao, López de Micay y Guapi; lugares que históricamente han sido foco de los grupos armados ilegales, quienes buscan sacar ventaja de sus ríos y utilizarlos para potencializar el negocio del narcotráfico.

Por esto, desde hace dos años las comunidades negras del Cauca vienen intentando consolidar un grupo que defienda la autonomía y la soberanía de sus territorios.

Según la comunidad, luego del proceso de paz se le dio luz verde a un sistema para blindarse contra la violencia un proceso conocido como la guardia cimarrona.

De esta manera, las comunidades del Pacífico pretenden, con este sistema, vivir de acuerdo a sus tradiciones, donde no sean impuestas las normas, ni las leyes de los foráneos.

Por su parte, Ferney Calerio Angulo, líder de alto Nava explicó que “la guardia cimarrona no es un mecanismo represivo, no es un mecanismo que vaya en contra de la normatividad colombiana en términos de seguridad, pero si es un mecanismo de autoprotección que nosotros tenemos para salvaguardar el territorio”.

Cabe mencionar que el punto de partida para esta iniciativa territorial fue encabezada por los líderes raizales, quienes compartieron experiencias y en donde decidieron crear su propia guardia, la cual se encargará de la protección y cuidado de los consejos comunitarios.

Además, contaron que ahora tienen su propia vestimenta con los colores de la bandera de Sudafrica, ya que muchos de los esclavos que llegaron al Cauca procedían de las tribus de este país.

Por otro lado, Isabelino Valencia, líder alto Nava expresó que “tomar un modelo de una guardia cimarrona sería lo más llamativo para la paz pues con los bastones de mando no hay ninguna violencia ni se trata de agredir a las personas sino que la gente ya conoce ese bastón de autoridad, lo respeta y se rige por esas normas, entonces hay convivencia y confianza en nosotros no como el temor de ver un hombre armado, lo cual trae pánico y miedo”.

Igualmente, estos pueblos manifestaron que este mismo mecanismo se implementó con el pueblo Nasa, comunidad que ha compartido sus experiencias con esta población afrodescendiente.

Finalmente, aseguraron que en la actualidad la guardia tiene 840 miembros que se mueven por todo el Pacífico caucano y vallecaucano.

Nota tomada de: https://90minutos.co

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